El Impuesto de Estancias Turísticas (conocido en inglés como Transient Occupancy Tax o TOT), también denominado tasa turística, impuesto de alojamiento o impuesto hotelero, es un tributo impuesto por las administraciones locales o autonómicas sobre las estancias de corta duración, generalmente definidas como estancias de 30 días o menos. El impuesto se cobra al huésped como un porcentaje del importe del alquiler y debe ser recaudado por el gestor de la propiedad o el anfitrión y liquidado ante la autoridad competente. Los tipos impositivos varían considerablemente según la jurisdicción, oscilando entre el 1 % y más del 15 %. Muchas OTAs recaudan y liquidan estos impuestos automáticamente en determinados mercados, pero los gestores de propiedades son en última instancia responsables del cumplimiento fiscal.
Por qué esto es importante para los gestores de propiedades
Que este impuesto lo recaude automáticamente una plataforma o que corresponda al operador declararlo directamente cambia lo que está en juego, porque el operador suele seguir siendo la parte responsable en última instancia de cualquier diferencia. Los tipos y las reglas varían según la ciudad y pueden sumarse a impuestos autonómicos y provinciales, de modo que suponer que una plataforma se encarga de todo es un error habitual y costoso. Los operadores que confirman exactamente qué impuestos se remiten en su nombre y declaran el resto a tiempo evitan las inspecciones y sanciones que convierten una partida pasada por alto en una deuda atrasada seria.
Preguntas frecuentes
¿Quién es responsable de recaudar el impuesto de estancias turísticas?
¿Cuánto es el impuesto de ocupación temporal en alquileres vacacionales?
¿Airbnb recauda automáticamente el impuesto de ocupación temporal?
¿Qué sucede si no paga el impuesto de ocupación temporal?
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