Un contracargo (chargeback) es una disputa de pago en la que el huésped solicita a su banco o emisor de tarjeta la devolución de un cargo realizado por una reserva de alquiler vacacional. Puede ocurrir por motivos legítimos (servicio no prestado, fraude) o fraudulentos (el huésped se alojó pero reclama igualmente). Los contracargos suponen un coste significativo para los gestores: pérdida del importe, penalizaciones del procesador de pagos y daño administrativo. Para prevenirlos, es esencial documentar las comunicaciones, utilizar contratos claros, obtener firmas digitales y procesar los pagos mediante plataformas seguras integradas con su PMS.
Por qué esto es importante para los gestores de propiedades
Un contracargo retira de la cuenta fondos ya ganados y a menudo añade una comisión, así que una oleada puede convertir un mes rentable en pérdida y, si son frecuentes, amenazar la propia cuenta de pago. Unos registros claros, políticas firmadas y comunicación documentada son lo que permite impugnar uno y conservar el dinero. Tratar los conflictos a la ligera invita tanto a pérdidas directas como al mayor escrutinio de procesamiento que sigue a una tasa de disputas creciente.
Preguntas frecuentes
¿Cómo prevenir los contracargos en alquileres vacacionales?
¿Qué hacer cuando recibo un contracargo?
¿Puedo disputar un contracargo si el huésped realmente se alojó?
¿Cubren las OTAs al gestor frente a contracargos?
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