Un descuento de última hora es una reducción de precio ofrecida en estancias reservadas poco antes del check-in, normalmente dentro de una ventana definida, como los últimos días o semanas. Su finalidad es captar demanda para noches que de otro modo quedarían sin vender, ya que una noche vacía no genera ingresos. Esta táctica es especialmente útil para cubrir noches vacías y días huérfanos que quedan entre reservas existentes, difíciles de vender a la tarifa estándar. Los anfitriones suelen automatizar los descuentos de última hora mediante reglas de precios dinámicos, aplicando reducciones mayores a medida que se acerca la fecha de llegada, mientras un precio mínimo protege frente a descuentos por debajo del umbral de rentabilidad. Usado con criterio, puede aumentar la ocupación sin acostumbrar a los huéspedes a esperar precios bajos, aunque un uso excesivo puede condicionar la demanda a esperar una oferta.
Por qué esto es importante para los gestores de propiedades
Una noche que queda vacía no genera nada, de modo que una rebaja selectiva para cubrir una noche huérfana o un hueco convierte inventario perdido en flujo de caja real. El peligro es aplicar el descuento de forma demasiado amplia o demasiado pronto, lo que enseña a los huéspedes a esperar y erosiona en silencio la tarifa media de todo el calendario. Fijar reglas claras sobre cuándo y cuánto descontar mantiene esta herramienta centrada en las noches que de verdad quedarían sin vender.
Preguntas frecuentes
¿De cuánto debe ser un descuento de última hora?
¿Cuándo se aplica un descuento de última hora?
¿Son útiles los descuentos de última hora para cubrir noches vacías?
¿Puedo automatizar los descuentos de última hora?
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