El seguro de pérdida de beneficios, también llamado seguro de lucro cesante o de ingresos del negocio, reembolsa los ingresos que un anfitrión pierde cuando un evento cubierto, como un incendio, una tormenta o la rotura de una tubería, deja la propiedad temporalmente sin poder alquilarse. Además de sustituir los ingresos por alquiler perdidos, puede cubrir los gastos de explotación que continúan mientras la propiedad está fuera de servicio, como las cuotas del préstamo, los suministros y las nóminas. La cobertura suele comenzar tras un breve periodo de carencia y se prolonga durante un periodo de restauración definido, hasta que la propiedad pueda alquilarse de nuevo. Por lo general solo se aplica a las interrupciones causadas por un siniestro cubierto por la póliza de la propiedad, y las pérdidas derivadas de eventos excluidos pueden no reembolsarse. Los anfitriones deben revisar los siniestros cubiertos, los periodos de carencia y los métodos de cálculo de ingresos con un agente de seguros autorizado para que la cobertura se ajuste a su actividad de alquiler.
Por qué esto es importante para los gestores de propiedades
Cuando un incendio, una inundación o un suceso similar deja un inmueble fuera de servicio, esta cobertura mantiene los ingresos mientras la hipoteca y los costes fijos siguen corriendo, evitando que un cierre temporal se convierta en una crisis financiera. Importa sobre todo a los operadores que dependen del flujo de caja del alquiler para pagar la deuda y no pueden suspender sus obligaciones. Las condiciones, los periodos de carencia y los límites de indemnización varían mucho, así que conviene confirmar la protección exacta con una aseguradora autorizada.
Preguntas frecuentes
¿Qué cubre realmente el seguro de pérdida de beneficios?
¿Cubre cualquier motivo por el que mi propiedad esté vacía?
¿Cuánto dura la cobertura?
¿Cómo se calculan mis ingresos perdidos?
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